¿Qué es la clasificación energética de los coches?
En la Tercera Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, realizada en Kioto en diciembre de 1997 (el tratado de Kyoto), se establece una reducción global de las emisiones de los seis gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento global de la atmósfera: CO2 (dióxido de carbono), CH4 (metano), N2O (óxido nitroso), HFC (hidrofluorocarbonos), SF6 (hexafluoruro de azufre) y PFC (perfluorocarbonos), del 5,2% entre 2008 y 2012 con respecto a los valores de 1990.
Dos terceras partes de las emisiones totales de los seis gases contemplados corresponden, en España, a las emisiones de CO2 de origen energético. En el año 2005, el transporte fue responsable de un 30% de estas emisiones de CO2 en el país.
El compromiso de la Unión Europea en su conjunto es el de reducir para el año 2010 las emisiones de estos gases en un 8% referido a las emisiones habidas en 1990. Por su parte, España no debe aumentar sus emisiones más de un
15% sobre el mismo año.
Uno de los compromisos del Gobierno Español es la implantación de unas etiquetas de clasificación energética, similar a las que aparecen en todos los electrodomésticos, que ayuden al comprador a identificar de forma sencilla el nivel de contaminación.

Dicha implantación se está haciendo muy despacio pero es importante consultarlo siempre antes de comprar un coche.






